Oveja que bala, bocado que pierde.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Palabra de cortesano, humo vano.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Escoba nueva, barre bien.
A cada puerta, su dueña.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Casa de Dios, casa de tos.
Ni en Agosto caminar ni en Diciembre navegar.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Bueno está lo bueno.
La fe mueve montañas.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Por el rastro se da con la liebre.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
De boca para fuera.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Para llegar al destino, hay que iniciar el camino.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
En el acto de varar, manda la máquina parar.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Vive y deja vivir.
Obras vea yo; palabras, no.