Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Una palabra al oído se oye de lejos.
No tengas miedo de una pequeña curva para enderezar una recta.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Matar dos pájaros con una piedra.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Agua y sol, tiempo de caracol.
A año tuerto, labrar un huerto.
Ponte al sol y harás sombra.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Mal es acabarse el bien.
Estás entre la espada y la pared.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
A barba moza, vergüenza poca.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Señal fija de agua, verla caer.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
La zorra, por la cola.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
A buen hambre, no hay pan duro.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
El que tiene lengua a Roma va.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Loro viejo no aprende a hablar.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Si se vierte el salero, faltará la sal, pero no el agüero.
Necesitado te veas.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Cinco no son montón, pero siete ya lo son.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
La zorra vieja en el lazo se mea.
Madre pía, daña cría.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Todo lo mudable es poco estimable.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
El haragán es el hermano del mendigo.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Rodar hacia abajo, no cuesta trabajo; rodar para arriba, eso sí que cuesta fatiga.
Hacer de toda hierba un fardo.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.