Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
Boca seca hace bolsa llena.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
La sangre del pobre el rico se la come.
Guagua que llora mama.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Por la boca muere el pez.
Está como padre, que le llevan la hija.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
El que da, recibe.
Febrero el corto, el pan de todos.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Agua vertida, no toda cogida.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Te voy a dar más cera que la que arde.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
El hábito es una camisa de hierro.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Obra acabada, maestro al pozo.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Agua corriente, agua inocente.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
La oración de los rectos en su gozo.
Carga que place, bien se trae.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
No hay pero que valga.
Dar antes que amagar.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.