Arca abierta al ladrón espera.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Ave por ave, el carnero si volare.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
El amor es como el agua que no se seca.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Tirar la casa por la ventana.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Callen barbas y hablen cartas.
El sastre de fama, conoce la trama.
La palabra es playa, el silencio oro.
Mear sin peer, rara vez.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
Ganar, poco vale sin guardar.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Casa sin madre, río sin cauce.
Gran constipado, culo apretado.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Vale más saber que tener.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Al desganado, darle ajos.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
La práctica perfecciona.
A escote, no hay pegote.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Ante la duda, la Charly.
Quien da el consejo, da el tostón.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
El vino es la teta del viejo.
Nadie se ha pelado por pedir.
Más mato la gula que la espada.