Quien mucho duerme, legañas tiene.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Hablar hasta por los codos.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Si voy, con lo que te doy.
No hay alegría sin aflicción.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
El amor no respeta a nadie
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Más vale bien amigada que mal casada.
Palo dado ni Dios lo quita.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Belleza de cuerpo no se hereda
Persevera y triunfarás.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Matar pulgas a balazos.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Magra olla y gordo testamento.
La verdad padece, pero no perece.
El precio se olvida, la calidad permanece.
Arca abierta al ladrón espera.
Ave por ave, el carnero si volare.