Hombre refranero, maricón o pilonero.
Al que le pique, que se rasque.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
En arca abierta, el justo peca.
Al potro y al niño, con cariño.
Despacito y buena letra.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
La envidia es carcoma de los huesos.
Los extremos se tocan.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Buscar los tres pies al gato.
Ruego de Rey, mandato es.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
La virtud en sí es un premio
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
El corazón nunca es engañador.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
A gran salto, gran quebranto.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
El amor es el principio del bien y del mal
La verdad sale en boca de los niños.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Es mucha la totuma para tan poca agua
muero Marta, y muero Harta.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Llave puesta, puerta abierta.
Bebido el vino, perdido el tino.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Saber poco obliga a mucho.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Tres españoles, cuatro opiniones.