A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Para conservar amistad, pared en medio.
Cada gorrión tiene su corazón.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Por unos pierden otros.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Perdona una vez; pero nunca tres.
A poco pan, tomar primero.
Solo hay una forma de ser felices a través del corazón, y es no tenerlo
El lo que se pierde, se aprende.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
La razón es de quien la tiene.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Desde chica, la ortiga pica.
Domingo sucio, semana puerca.
A misa, no se va con prisa.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Que sabe el chancho de pasteles.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
A mucho hablar, mucho errar.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
Nadie quiere la salud más que el paso.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
Una buena campana se siente de lejos.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Nunca con menores, entables amores.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Llegar al humo de las velas.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
De una espina, nace una rosa.
Refrán de palo, refrán de fuego.
El ceremonial es el humo de la amistad
Cada cual a lo suyo.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.