Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Fingir locura, es a veces cordura.
Música y flores, galas de amores.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
La alegría es gemela
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
La necesidad conduce a Dios.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
La mano que no puedes morder, bésala.
La ocasión llega, llama y no espera.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Enójate pero no pegues.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Cada pardal a su espigal.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Hacer oídos de mercader.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Buen compañero, solo Dios del cielo.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
A cama chica, echarse en medio.
A la de tres va la vencida.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
El vino abre el camino.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Con bondad se adquiere autoridad.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.