No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Obra hecha, dinero espera.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Aire de Levante, agua delante.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Diligencia vale más que ciencia.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
De buena semilla, buena cosecha.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
La esperanza no llena la panza.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Desdichas y caminos hacen amigos.
La reputación dura más que la vida.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
A donde va encuentra un problema
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Dando y tomando, no cabe engaño.
El buen vino resucita al peregrino.
Más verga que el Trica programando.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Llenar el tarro.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
El oficio hace maestro.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Al ingrato con la punta del zapato.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
A llorar al cuartito.
El último que se pierde es la esperanza.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.