Dame un pijo y te traeré un hijo.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Justo peca en arca abierta.
La experiencia es a veces dolencia.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
¡A darle que es mole de olla!
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
No dar pie con bola.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Can que mucho lame, saca sangre.
Las cosas en caliente pegan.
Gente parada, malos pensamientos.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Andarse por las ramas.
Buen amigo es el dinero.
Primero la obligación y luego la devoción.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Ave que vuela, a la cazuela.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Juramento, juro y miento.
A lo hecho, pecho.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Culo veo, culo quiero.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Mucho apretar, listo aflojar.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Todo hombre tiene su manía.