Amor es el vino que más pronto se avinagra.
La gloria del amante es la persona amada.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Pa' todo hay fetiche.
La menta, el amor aumenta.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Carne a carne, amor se hace.
Para mi cualquier petate es colchon.
Querer es poder.
Calienta más el amor que mil fuegos
Amor de dos, amor de Dios.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Por el interés te quiero Andrés.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
El interés tiene patas.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Qué satisfacción estar enamorado
Los pies van donde va el corazón
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Amor breve, suspiros largos
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
El amor entra por los ojos.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Te quiero Andrés, por el interés.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
El amor es una hierba espontánea
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo