Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Preguntando se llega a Roma.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Matanga dijo la changa.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Del lobo un pelo.
No está la Magdalena para tafetanes.
El solo decir te quiero, no logra amor duradero.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Más vale mendrugo que tarugo.
La bonanza amenaza borrasca
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Si te queda el saco.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Está como aji titi.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
A ama gruñona, criada rezongona.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
La más fina mula, patea y recula.
Le quedo como anillo al dedo.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
El perfume bueno viene en frasco chico
Como se vive, se muere.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Ese baila al son que le toquen.
Volver a inventar la rueda.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
La India p'al indio, como el agua p'al pescao.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Lo que hoy parece, mañana perece.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.