Casa sin moradores, nido de ratones.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Nada necesita quien tiene bastante.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Valentón y rufián, allá se van.
El tiempo es como una flecha que vuela.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
A burra vieja, albarda nueva.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Los pensamientos no pagan peaje
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
La que fue flor, algo le queda de olor.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Más chulo que un ocho.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Agárrate, que hay curvas.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
Carnero, comer de caballero.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Nadie querría para sí.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro