Mano que te da de comer no has de morder.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
No ser escaparate de nadie.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Cada raposa mira por su cola.
Gallina vieja da buen caldo.
Nunca anochece donde se ama.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
Redondear la arepa.
De esta capa nadie se escapa.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Los negocios no tienen ocio.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Lo que siembras cosechas.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
A más vivir, más sufrir.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Emprestaste, perdiste al amigo.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
A mi, mis timbres.
Gallina en casa rica, siempre pica.
La esencia fina viene en frasquito chico.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Cuando te den, da.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Hijos casados, trabajo doble.