El vientre lleno aunque sea de heno.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
A la madrastra, el nombre le basta.
Un clavo saca a otro clavo.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
De pena murió un burro en Cartagena.
La oprtunidad la pintan calva.
La espina saldrá por donde entró.
Otra cosa es con guitarra
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
La comida entra por los ojos.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Según el sapo es la pedrada.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
La gente discreta, no suelta la jeta.
A consejo ido, consejo venido.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
De la risa al duelo un pelo.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.