Lo bien aprendido, nunca es perdido.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Dios aflige a los que bien quiere.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Para aprender, nunca es tarde.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Cuidado con la adulación
Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
La niebla deja el tiempo que encuentra
La envidia es una mala consejera.
A persona lisonjera no le des oreja.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
El que tiene narices, no manda a oler.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Entre las gentes, hay mil gustos diferentes.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Ser feliz como pez en el agua
La fortuna a los audaces ayuda.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Reniego de plática que acaban en daca.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
En la amistad, quien más da, menos recibe
Al dedo malo, todo se le pega.