A quien miedo han, lo suyo le dan.
Poca hiel corrompe mucha miel.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Caldo de parras, mejor que el de gallina y de más sustancia.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Vivir juntado es igual que casado.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
El uso hace al maestro.
Ofrecer el oro y el moro.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Nada puede dar quien nada tiene.
Callar como puta tuerta.
Casa ordenada, casa salvada.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Un buen día vale por un mal mes
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Agua de enero, todo el año tiene tempero.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
El Diablo no se harta de romper suelas.
La confianza mató a su amo.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
El buen vino en vaso chico.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Yo que callo, piedras apaño.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
La col hervida dos veces mata.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Al cobre y al estaño, mucho paño.