Con pan, hasta las sopas.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Estas más puesto que un calcetín.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Quien más bebe, más sed tiene.
No hay mejor maestra que la experiencia.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
A falta de pan, buenas son tortas.
El que tiene sed, busca agua.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Del necio, a veces, buen consejo.
Obras caritativas, esas son mis misas.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Jugar bien sus cartas.
De padres asientos, hijos taburetes.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Hablar bajo y obrar alto.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
La tierra que me sé, por madre la he.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Hacer buenas (o malas) migas.
El abismo lleva al abismo
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Sin precio no se han las mujeres.