A caballero nuevo, caballo viejo.
Casa hecha, sepultura abierta.
Cual andamos, tal medramos.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
La buena uva hace buena pasa.
Ahora adulador, mañana traidor.
Llave puesta, puerta abierta.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
El muerto delante y la griteria atrás.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
El tiempo no perdona a nadie.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Antes de que acabes, no te alabes.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
Hombre casado, burro domado.
Favor publicado, favor deshonrado.
Hacer el agosto.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Tripa vacía, suena pronto.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
A candil muerto, todo es prieto.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Si mi abuela hubiera tenido barbas, hubiera sido mi abuelo.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Pa'trás como las del marrano.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Allí estaba quien lo vio; pero no era yo.
Fruta que pronto madura, poco dura.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
La palabra emitida no puede recogerse.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Te paso la pala diego
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Los últimos serán los primeros.