Para prosperar, vender y comprar.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
A mucho hablar, mucho errar.
Es viejo, pero no pendejo.
Si quieres tener dinero, tenlo.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Hacerte amigo del juez
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Boca seca hace bolsa llena.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Pan candeal no hay otro tal.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
No apuntes, a menos que vayas a disparar.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Pájaro que huye, no hace daño.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Andar probando como cuchillo de melonero.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Maestro de atar escobas.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Donde lo hay, se gasta.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
A fullería, cordobesías.
Fingir locura, es a veces cordura.
El mirón, ¡chitón!.
El uso es maestro de todo.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Agárreme, que llevo prisa.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Hay más refranes que panes.
Redondear la arepa.
A consejo ido, consejo venido.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Jugar y pasear solo por recrear.
Cerrado a cal y canto.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
No se quiebra por delgado, sino por gordo y mal hilado.