Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
La que adoba no es María, sino la especiería.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Amor con amor se paga.
Baila Antón según le hacen el son.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
De casa del abad, comer y llevar.
Una mentira puede matar mil verdades.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
Al rey muerto rey puesto.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Con putas y bretones pocas razones.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
¿Mirón y errarla?.
De luengas vías, luengas mentiras.
Cada casa es un caso.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
El buen paño dentro del arca se vende.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Para colmo de males, tratar con animales.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Más vale despedirse que ser despedido.
A cada cabeza, su seso.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Dar una de cal y otra de arena.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
Juego de manos, rompedero de ano.
Paga adelantada, paga viciada.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Cada hombre deja sus huellas.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Dios no se queda con nada de nadie.
La belleza es un reino que dura poco
Quien no se arriesga no conquista
Nadie diga: de esta agua no bebere.