Los puñales y las lanzas no son tan afilados como las palabras.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
Hablar con lengua de plata.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Más logran las lágrimas que las palabras.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
La letra, con sangre entra.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
La admiración alaba, el amor es mudo
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Dios castiga sin dar voces.
Los dioses ayudan al que trabaja
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Hablar en plata blanca.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Tu hablar te hace presente.
Decir bien y obrar mejor.
Una sola vez no es costumbre.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Las letras con sangre entran.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Dar en el clavo.
La lengua queda y los ojos listos.