La oración breve sube al cielo.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Paciencia y barajar.
La lengua unta y el diente pincha
Antes di que digan.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Las palabras se las lleva el viento.
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
No dar ni recibir, sin escribir.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Pensando en pajarito preña'o
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
En la duda, ten la lengua muda.
Empieza la tarea y luego termínala.
Con las buenas palabras nadie come.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
La sugestión obra.
Bien ora quien bien obra.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
O faja o caja.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.