Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Favorecer, es por norma perder.
Hasta los animales se fastidian.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Buena es la regla, si la regla es buena.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Para descubrir la inmensidad de las profundidades divinas, se impone el silencio.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Una obra acabada, otra empezada.
Meterse en la boca del lobo.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Más verga que el Trica programando.
Los compañeros de cama se escogen de día
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Al espantado, la sombra le basta.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
Beneficios son cadenas de obligación.
Escoba nueva, barre bien.
Hombre refranero, medido y certero.
Pan con pan comida de tontos.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
A la gente alegre el cielo la ayuda
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
El que siembra alguna virtud. coge fama.