El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Palos con gusto no duelen.
La boda de los pobres, toda es voces.
El triunfo de los crueles es breve
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Hacienda de pluma, poco dura.
Una deuda, veinte engendra.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
Alma sin amor, flor sin olor.
Cambiar de opinión es de sabios.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Sigue los impulsos de tu corazón
Al asno rudo, aguijón agudo.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
La jodienda no tiene enmienda.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Mujer precavida vale por dos.
Un día de obra, un mes de escoba.
Nadie da palos de balde.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
El necio dispara pronto sus dardos.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Las prendas de ropa son alas.
La fantasía es la primavera del alma
A buen salvo está el que repica.
Costumbre mala, desterrarla.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Ser un mordedor de pilares
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Libro cerrado no saca letrado.
Oye primero y habla postrero.
Cada pardal a su espigal.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
A veces perdiendo se gana.