No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Lo prestado está a la vera de lo dado.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
La noche para pensar, el día para obrar.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Cada palo que aguante su vela.
Bien haya quien a los suyos se parece.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
La obra alaba el maestro.
El mandar no tiene par.
A gran culpa, suave comprensión.
Una sola mano no aplaude.
Obra con amores y no con buenas razones.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Lo que dejes para después, para después se queda.
La fantasía es la droga de la mente
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
El mejor escribano echa un borrón.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
A burlas, burlas agudas.
Para saber, has de leer.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Propagación mear no espuma.
Más vale que sobre que no que falte.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
A perro macho lo capan una sola vez
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Dios es la medida de todas las cosas.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Barbero, o loco o parlero.
De sabios es variar de opinión.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Antes de meter, prometer.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Mala olla y buen testamento.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.