Dar consejo es virtud de segundo orden.
Faena acabada, faena pagada.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Lo que es igual, no es trampa.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
No le pidas peras al olmo.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
La unión hace fuerza.
Despacito y buena letra.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Mucho sabe quien callar sabe.
La comprensión siempre llega más tarde.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Agrandado como alpargata de pichi.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
El papel puede con todo.
Amor de dos, amor de Dios.