Solo el mudo no cuenta mentiras.
Lo pasado, pisado.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Si las paredes hablaran.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
No se hablar, y me mandas predicar.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Para conservar amistad, pared en medio.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
El inicio es la mitad de la tarea.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Abre la boca que te va la sopa.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Las piedras no hablan.
A lo que no puede ser paciencia.
Pasará, sea lo que sea.
Obremos a no ver, dineros a perder.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
No juzgues el barco desde tierra
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Cuando anda la lengua, paran las manos.
Calumnia, que algo queda.
Cuidado con la adulación
Al pan, pan. Al vino, vino.
Las palabras sinceras no son elegantes, pero las elegantes no son sinceras.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.