Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
El buey pace donde yace.
Renegad de viejo que no adivina.
Ladran, pues cabalgo.
A la hija casada sálennos yernos.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Hacer de tripas corazón.
Para su madre no hay hijo feo.
Pagan justos por pecadores.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Contigo, pan y cebolla.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Consejo tardío, consejo baldío.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
El hombre casado, ni frito ni asado.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
De bajada todos los santos ayudan
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Pesar compartido, pronto es ido.
Haber sido cocinero antes que fraile.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
A casa de tu tía, entrada por salida.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.