Hombre probo y recio, no tiene precio.
La conciencia vale por cien testigos.
Para creer hay que querer creer
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Haz mal y guárdate.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
La nobleza es orden muy estrecha, y pocos cumplen con ella.
Donde aprietan, no chorrea.
Junio brillante, año abundante.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Más vale algo que nada.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
Un ten con ten para todo está bien.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Hacer oídos de mercader.
La curiosidad mató al gato.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
La contradicción es la sal del pensamiento
La pisada del amo, el mejor abono.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
El que calla, no dice nada.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
Mal se conforma con el viejo la moza.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Callemos, que el sordo escucha.
Hombre refranero, medido y certero.
Buscarle la quinta pata al gato.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Casarás y amansarás.
Abrojos, abren ojos.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Trabajo empezado está medio hecho
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.