El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
La palabra es playa, el silencio oro.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
La hambre no tiene aguante.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Si quieres buenas sementeras, por San Mateo siembra las primeras.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
La suerte la pintan calva.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Escucha tu corazón... que sabe.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Nadie envejece a la mesa.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
La jodienda no tiene enmienda.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Cacarear y no poner, bueno no es.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
El loco, por la pena es cuerdo.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Tener el juego trancado.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
La contemplación del vicio es vicio.
A manos frías, corazón ardiente.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Madurar viche.
Hacienda de pluma, poco dura.