Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Quitar la leña debajo de la caldera.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Piedra que rueda no hace montón.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
La admiración alaba, el amor es mudo
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
A gato viejo, rata tierna.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
La venganza es un plato para tomar frío.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Buena ventura solo con otra dura.
El que madruga, es sereno.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Antes de meter, prometer.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Quien calla otorga
El más cuerdo, más callado.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Madre y teja, no pierde por vieja.
De lo bendito, poquito.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
Leer entre renglones.