Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Por una alegría mil dolores
Para colmo de males, tratar con animales.
Carga que place, bien se trae.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
La noche para pensar, el día para obrar.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Si no sobra es que falta.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Salvarse por los pelos.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Hacerle a uno la pascua.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Alegría, belleza cría.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
El que camina, no estorba.
Malo es callar cuando conviene hablar.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Un buen pedo puede hacer ruido largo tiempo.
Antes es la obligación que la devoción.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
La buena uva hace buena pasa.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte