Pase mayo, y pase pardo.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Acometer hace vencer.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Amor de amos, agua en cestos.
Si un árbol cae, plantas otro.
Leer entre renglones.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Casa y potro, que lo haga otro.
La buena uva hace buena pasa.
Cazador que tira y no persigue, poco o nada persigue.
Ama, perdona y olvida.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Agárrate, que hay curvas.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Piedra que rueda no hace montón.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Tras la fortuna guía el favor.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Gallo viejo con el ala mata.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Dar la última mano.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Sarna con gusto no pica.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
La noche para pensar, el día para obrar.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Hacienda de pluma, poco dura.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
Más vale tener medio pan que no tener ninguno.
Gota a gota, la mar se agota.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
Llagas viejas, tarde sanan.