Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
Mal es acabarse el bien.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Malo es callar cuando conviene hablar.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Tener el juego trancado.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Por pedir, nada se pierde.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Gran mal padece quien amores atiende.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
La jodienda no tiene enmienda.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Quien calla otorga
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
El que siembra, cosecha.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Bien reza, pero mal ofrece.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Salvarse por los pelos.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.