Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Quien mucho da mucho recibe.
Mucho ruido y pozas nueces.
Lo que ha de ser, va siendo.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Al espantado, la sombra le basta.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Mucho ojo, que la vista erro.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
La lujuria nunca duerme.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
La lealtad se paga.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Puso pies en polvorosa.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
El tiempo es como una flecha que vuela.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Hacer pinitos.
Dar palos de ciego.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Pastelero a tus pasteles.
Al ingrato con la punta del zapato.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Buey viejo asienta bien el paso.
No hay duelo sin consuelo.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
El corazón no sabe mentir
Saco de yerno, nunca es lleno.