Aguja en pajar, mala es de hallar.
Año tardío, año medio vacío.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
La alegría intensa es cosa seria
De refrán y afán pocos se librarán.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Pedir más es avaricia.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
El placer es víspera del pesar.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Lo que abunda no daña.
La obligación es primero que la devoción.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Llenarle la cuenca a alguien.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Sé osado y serás afortunado.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
El gozo en el pozo.
El que mucho corre, pronto para.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
Quien nada hace, nada teme.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Llora tus penas y deja las ajenas.