Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
Al enfermo que es de vida, el agua es medicina.
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
La gente miedosa, es más peligrosa.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
La casa esta donde el corazón.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
A donde va la gente, va Vicente.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
La hogaza no embaraza.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Más doblado que carpa de camión.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Haz favores y harás traidores.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
El mundo está vuelto al revés
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Escoba nueva, barre bien.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.