Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Váyase lo ganado por lo perdido.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
No ser escaparate de nadie.
Si prometes y no das, mal vas.
En todas partes se cuecen habas.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Hasta a la mejor cocinera se le queman los porotos.
Tinto con jamón es buena inyección.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
El buen vino, de sí propio es padrino.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
A cada cerdo le llega su San Martín.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Más envejecen las penas que las canas.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Acúsole porque pisó el sol.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Es mucho arroz para este pollo.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
Ahora adulador, mañana traidor.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.