Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
Mujer casada, casa quiere.
Buena fama, hurto encubre.
Cada malo tiene su peor.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Lo dicho, dicho está.
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
Por unas saludes, no te desnudes.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Bebiendo con la bota, aunque bebas mucho, no se nota.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Cada mochuelo, a su olivo.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
A quién le dan pan, que llore.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
A chica cama, échate en medio.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Ante la duda, la Charly.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
Ocasión perdida, para siempre ida.
El primer paso es el que cuesta.