Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Soltero maduro, maricón seguro.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Cada loco con su tema.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Palabras de santo, uñas de gato.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
A mala venta, mala cuenta.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
La condición hace al ladrón.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
Aguas tempranas, buena otoñada.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
El que quiere subir inventa la escalera.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
¿Quién con una luz se pierde?
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.