Se quedó sin el pan y sin la torta.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Medico curate a ti mismo.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
En San Antón, calabazas al sol.
Lo que hace Dios es lo mejor.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Los pies del hortelano no estropean lo plantado.
A la vejez, cuernos de pez.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Con la vara que midas, con esa te medirán.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Es difícil coger un gato negro en una habitación oscura, sobre todo cuando no está
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Soñar no cuesta nada.
Incauto fui, hasta que cayendo aprendí.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Lo que no conviene no viene.
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Nunca con menores, entables amores.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Hortelano tonto, patata gorda.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Desde San Antón, una hora más de sol.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.