Cuando pasan rábanos, cómpralos.
La mano que no puedes morder, bésala.
Al malo, lo mejora el palo.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Adelante con los faroles.
Deberás fondear pensando que has de levar.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Susto meado mejor que sangrado.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Sin precio no se han las mujeres.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Para aprender, perder.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Soñar no cuesta nada.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Beso, queso y vino espeso.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Cada loco con su tema.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.