Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Come con él, y guárdate de él.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
De poniente, ni viento ni gente.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Medico curate a ti mismo.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
La más larga caminata comienza con un paso.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Caminar sobre seguro.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Al hombre mayor, dale honor.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Capa de pecadores es la noche, señores.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
La mejor palabra es la que no se dice.
A consejo de ruin, campana de madera.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Hacer un hueco para tapar otro.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.