Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Hay de todo en la viña del Señor.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
Faldas largas, algo ocultan.
Llevar agua al mar.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
De buen caldo, buenas sopas.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Amores y dolores quitan el sueño.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
El amor no quiere consejo.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Cuanto más primos, más adentro.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
No coma cuento coma carne.
El perro viejo no ladra sin razón.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.