El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
El tiempo aclara las cosas.
Vive y deja vivir.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Deja que el buey mee que descansa.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
A chica boca, chica sopa.
La suerte nunca da, solo presta.
A la pereza persigue la pobreza.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
Abril, deja las viñas dormir.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Gran calma, señal de agua.
Haces mal, espera otro tal.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
En la casa del cura siempre hay hartura.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
La ocupación constante previene las tentaciones.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Atender y entender para aprender.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Mata, que Dios perdona.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
El que no mira, suspira.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Fingir locura, es a veces cordura.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Pan a hartura y vino a mesura.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Pedir peras al olmo.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.