Zamarra y chaquetón, iguales son.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Vida bien concertada, vida holgada.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
El peor de los males es tratar con animales.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Madre piadosa cría hija miedosa.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Haz buena harina y no toques bocina.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Los celos son el amor propio de la carne
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
El diente de la cabra menos come que daña.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Juntos pero no revueltos.
Canario triste, no come alpiste.
Año hortelano, más paja que grano.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Dar y tejer es buen saber.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Ganado suelto bien retoza.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Matar un tigre.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Los reyes tienen los brazos largos.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
A cada cabeza, su seso.
Mucha carne para tan poco Gato.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
No hables por boca ajena.
Costar más el caldo que las albóndigas.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.