Quien calladamente arde, más se quema.
Con el amor está el temor
Hacer oídos de mercader.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
A pan ajeno, navaja propia.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Bollo de monja, costal de trigo.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Nadie se ha pelado por pedir.
Parecer uña y carne.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Haz lo que creas que está bien.
Arandino, borracho fino.
Quien con toros anda, a torear aprende.
El que es sabio nunca enceguece.
Amor es el verdadero precio del amor.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Lobos de la misma camada.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
Agárreme, que llevo prisa.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.