Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Que dulce queda la mano al que da.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Es más grande que un domingo sin paga.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Al hombre se le mide de cejas para arriba.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
El que poco tiene a poco aspira.
Más cagado que palo de gallinero.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
A chico mal, gran trapo.
La cara bonita y la intención maldita.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Eso es meterse en camisa de once varas.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Quien más tiene, menos suelta.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Dar con la puerta en la cara.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
El hombre apercibido medio combatido.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.