El ídolo adulado pronto ennegrece
A los tuyos, con razón o sin ella.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Ingratos hacen recatados.
Más merece quien más ama.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Quien superó los complejos, va seguro y va más lejos.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
La barriga llena da poca pena.
Con putas y bretones pocas razones.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Quien lo hereda no lo hurta.
Caga el Rey, caga el Papa y en este mundo de mierda de cagar nadie se escapa.
Cada cual es hijo de sus obras.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Las buenas labores honran a los labradores.
El Rey es poco para su porquero.
El que tiene buba, ése la estruja.
La zorra, por la cola.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
La alegría es el mayor bien de la vida.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Quien ama, teme.
Ni agradecido ni pagao.
Principio quieren las cosas.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
La fama propia depende de la ajena.
Hombre casado, burro domado.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
A escote, no hay pegote.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Esto es de rompe y rasga.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.