La libertad vale más que el oro
Ni miento ni me arrepiento.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
La bondad, quien la tiene la da.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Amor comprado, dale por vendido.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Después de un gustazo, un trancazo.
Ni agradecido ni pagao.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Roer siempre el mismo hueso
Al hombre valiente, espada corta.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
El mirón, ¡chitón!.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Joven intrépido no deja memoria.
Para muestra basta un botón.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Fue sin querer...queriendo.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Ingratos hacen recatados.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Las buenas labores honran a los labradores.
La fuerza vence, la razón convence.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Principio quieren las cosas.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Señor por señor, el padre es el mejor.